viernes, 4 de mayo de 2007

E.R. (Emergency Room)


Crítica Televisiva (Primera parte)


Las series televisivas que se producen en la actualidad, están regidas por unos parámetros estéticos y técnicos muy bien definidos. E.R. es un claro ejemplo de programa neo-televisivo que cumple con estas características.

El objetivo principal de esta critica de televisión, dividida en cuatro partes, es analizar minuciosamente la serie E.R. para así poderla tomar como ejemplo de la televisión post-moderna y entender un poco mejor como es que funciona y como se estructura dicha clase de programas post-modernos.

Primero hay que saber la ficha técnica de la serie: E.R. es una serie que se viene realizando desde 1994 por la cadena de televisión estadounidense NBC; hasta el momento tiene trece temporadas al aire y su creador es Michael Crichton. Ha obtenido hasta la actualidad 22 premios EMMY y un GOLDEN GLOBE. Sus principales actores (aunque son muchos) son: Goran Višnjić, Maura Tierney y Mekhi Phifer

Su temática gira alrededor de las historias que se desarrollan en un hospital, el Country General de Chicago. Esta serie desmitifica el rol de los médicos y los hace ver como personas comunes y corrientes y además muestra las historias de vida de los pacientes, que tienen que sobrevivir a grandes adversidades.

Los programas post-modernos pretenden con el manejo de estas situaciones cotidianas, acercar al espectador a la temática de la serie y hacerle crear empatía e identificación con estas personas-actores, que reflejan en la pantalla un modelo de vida común y corriente.

Cada capitulo maneja un tema y un personaje distinto, sea un paciente o un medico, o los dos a la vez. Para explicar un poco mejor el por qué de esta fragmentación en las historias que se presentan capítulo por capítulo, es necesario entender una de las lógicas de la neo-televisión.

Mediante la no continuidad de las historias o fragmentación, se pretende capturar a un público nuevo, que no necesita seguir capítulo a capítulo la serie porque esta se puede resumir en una sola emisión; pero también cada capítulo deja un interrogante, muy pequeño, que se resuelve en el próximo capítulo.

En la parte técnica, E.R. se caracteriza por utilizar una calidad de la imagen que para muchos puede parecer visceral, pero que para otros es totalmente realista. Esto se refleja en la utilización de órganos humanos y demás partes del cuerpo que son comunes en un hospital. Lo anterior rompe con todos los tabúes a la hora de mostrar la labor de los médicos y refleja a carne viva (sin sentido literal) lo que sucede en una sala de emergencias.

Otro elemento de la puesta en escena que refuerza el realismo típico de E.R. es la utilización, en grandes cantidades, del sonido ambiente. Por ejemplo las camillas rodando, los quejidos de los pacientes, el pi – pi – pi de la maquina que mide las pulsaciones del corazón, la piel de los enfermos cortándose con un bisturí en plena operación, en fin todos los sonidos que se perciben en un hospital.

La utilización de un lenguaje médico especializado, por parte de los actores que representan a los médicos, le hace creer a los espectadores que estos si son galenos de verdad y además refuerza mucho el realismo que expresa la serie.

A grandes rasgos, estas son unas de las características principales de E.R. (Emergency Room). Si se quiere ahondar y descubrir las minucias de esta exitosa serie televisiva, se tendrá que leer detalladamente las próximas publicaciones de esta crítica fragmentada en cuatro partes.

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